La Atención Bioquímica (AB) se fundamenta en una reconversión del ejercicio profesional abordando temáticas no incluídas hasta esta instancia en la currícula de la formación de grado. Esto permitirá a nuestros estudiantes adquirir habilidades para optimizar la atención al paciente, promoviendo a través de relaciones directas, personales, profesionales y responsables, un vínculo entre el bioquímico y la población con el objetivo de asegurarle una mejor calidad de vida. La AB plantea un enfoque innovador que ubica al paciente en el centro de la escena, dándole importancia a su “atención”, e involucrándose el bioquímico en forma personal, en el bienestar de éste. Para ello, es de suma importancia profesionalizar la etapa pre-analítica del ensayo de laboratorio, cuyo abordaje es realmente complejo y en la que se comete el mayor porcentaje de errores. El bioquímico es responsable de esta etapa, debe estar a cargo de ella y llevar a cabo la capacitación del personal auxiliar administrativo y técnico-extraccionista, para una correcta admisión del paciente y control de los factores pre-analíticos relacionados con la muestra. Debe realizar una intervención temprana que promueva la consulta privada o semiprivada con el paciente, para conocer su problemática, realizar la adecuación del pedido médico con respecto al diagnóstico presuntivo o historia de su dolencia y prepararlo adecuadamente para la realización del estudio. Esta pro-activa intervención, evita repeticiones innecesarias, re-citar al paciente, demorar el diagnóstico analítico y el diagnóstico médico; situaciones que conllevan al aumento desmedido de los costos en los sistemas de salud. Los procesos de mejora continua de la calidad en la etapa pre-analítica se centran fundamentalmente en la utilización de acciones preventivas y correctivas de esta fase, que podrán efectivizarse, si se cuenta con la presencia de un bioquímico responsable del área. Quien además, debe capacitarse con técnicas de comunicación, manejo del estrés, liderazgo y conocimiento legales que regulan su ejercicio diario, para desarrollar eficazmente su rol. Para la AB el arribo al resultado, no es el final del trabajo sino todo lo contrario; la etapa pos-analítica actual se reduce a fijar un tiempo de respuesta y gestionar el envío de los resultados a los pacientes, simulando ¨calidad de atención¨ con la provisión de un rápido acceso a la información; profesionalizarla implica comenzar a ejercer la verdadera función científico-profesional. Signica poner el conocimiento y experiencia del bioquímico al servicio del paciente, realizando una interpretación de los resultados analíticos y sumando una conclusión biodiagnóstica con sugerencias de nuevas determinaciones, que resulten oportunas para arribar al diagnóstico médico y profundizar estudios. En esta etapa el bioquímico a cargo atiende y responde las consultas del paciente o de sus familiares, del médico y demás profesionales de la salud, brindando asesoría biodiagnóstica pos-analítica. Aprender códigos discursivos, poder diferenciar la reflexión con el paciente de lo que es una conversación informal, organizar el espacio de consulta, saber preguntar de forma correcta, escuchar con atención, responder conscientemente y verificar la comprensión del otro; es fundamental, puesto que, el horizonte de la actividad profesional ya no está confinado al laboratorio. Formarse en AB permitirá establecer y mantener una relación profesional con el paciente que posibilite la recolección, organización y evaluación de la información clínica, el delineamiento de un plan analítico individual y su seguimiento.